lunes, 21 de febrero de 2011

"El Discurso del Rey", Crítica de Cine

"El Discurso del Rey" (2010), es una película de Tom Hooper; en la que se cuenta la historia de la llegada al trono del  rey Jorge VI de Inglaterra, resaltando  sus problemas de tartamudez y sus inseguridades de afrontar el cargo de rey, el cual estaba destinado para su hermano mayor Eduardo VIII, quien según la historia oficial decide abdicar para casarse con la mujer que amaba:  Wallis Simpson, una plebeya estadounidense y divorciada en dos ocasiones.

Basada en hechos reales; el guion de David Seidler construye un retrato más bien lacrimoso y convencional de la vida de Jorge VI y su momento histórico; evitando explorar  temas polémicos de esa época: mucho se ha escrito sobre las posiciones poco tradicionales de Eduardo VIII, su simpatía con el régimen de Hitler; así  como  la participación activa de la familia real en  la abdicación del que finalmente fuera nombrado duque de Windsor.

Así,  el guion parece sugerirnos que la  responsabilidad más importante del rey de Inglaterra en plenos albores de la segunda guerra mundial, fue arengar y mantener unido a su reino mediante discursos radiales. Responsabilidad que si bien no parece ser muy heroica en tiempos de guerra; el director trata de hacernos creer que en este caso sí lo es; usando para ello el hecho de que Jorge VI tenía problemas de tartamudez.

De esta forma, con  algo de humor y mucho melodrama cebollero, el film se centra en narrar las muy "osadas aventuras" de cómo  Jorge VI trata de mejorar su dicción. 

Se debe  reconocer que la película cuenta con buenas actuaciones, una excelente producción y una buena banda sonora; en particular sobresale  un fragmento de la overtura de "Las Bodas de Figaro", que en definitiva es el mejor momento de este film.
  
La película ha sido ganadora de un globo de oro, 7 permios BAFTAS, nominada a 12 Oscares, 800 Gabrieles  y no se cuantas  docenas más de premios concedidos por críticos realmente especializados y no blogueros criticones como el que rubrica esta opinión. No obstante, desde mi humilde perspectiva, creo que los  ingredientes de este film son simples: un poco de mantequilla, un poco de sal y mucho maíz palomero; lo que nos da una buena película  taquillera y de buen aroma para todo aquel que busque 118 minutos de sana y poca pretenciosa diversión.

Finalmente para aquellos que decidan ver este film, les recomiendo que lleven una buena compañía; ya que poco habrá que charlar sobre este film a la hora del té.

No hay comentarios:

Publicar un comentario